viernes, 18 de mayo de 2007

Observadores Ilegales

Observadores ilegales
Fco. Javier Chaín Revuelta

Las reglas vigentes del juego electoral que se avecina se publicaron en la gaceta del estado de Veracruz el pasado 9 de octubre. Consta de 6 libros divididos en títulos, capítulos y artículos; más los transitorios. El libro primero trata disposiciones generales en tres títulos: Disposiciones preliminares, de la participación de los ciudadanos y de la integración de los poderes legislativo, ejecutivo y de los ayuntamientos.

El titulo primero de las Disposiciones Generales sólo contiene el capítulo sobre la naturaleza y objeto de la ley con los artículos 1 y 2. El título segundo de la Participación de los Ciudadanos contiene dos capítulos, uno de los derechos y obligaciones de los ciudadanos y otro sobre la participación de los ciudadanos. Los derechos y obligaciones de los ciudadanos se establecen en cinco artículos que son del 3 al 7. El art. 6 habla de los criterios a los que deben sujetarse los observadores electorales así como de lo que deben abstenerse.

Este Código Electoral para el Estado de Veracruz o Código número 590 establece (art. 6) que los observadores electorales se abstendrán de: Sustituir u obstaculizar a las autoridades electorales en el ejercicio de sus funciones o interferir en el desarrollo de las mismas; hacer proselitismo de cualquier tipo o manifestarse a favor o en contra de partido o candidato alguno; externar cualquier expresión de ofensa, difamación o calumnia en contra de las instituciones, autoridades electorales, partidos políticos, coalición o candidatos; y declarar el triunfo de partido o candidato alguno.

La observación electoral podrá realizar en cualquier ámbito territorial de la entidad y los ciudadanos autorizados para efectuarla podrán presentarse el día de la jornada electoral de que se trate, con sus acreditaciones, en una o varias casillas, así como en los locales de los organismos electorales, para observar los siguientes actos: Instalación de la casilla; desarrollo de la votación; escrutinio y computo de la votación en la casilla; fijación de resultados de la votación en el exterior de la casilla; clausura de la casilla; recepción de escritos de protesta; recepción de los paquetes electorales en los consejos electorales y centro de acopio; y computo de la votación en el órgano electoral de que se trate. También los observadores electorales tendrán el derecho de presentar, ante el órgano electoral que los acredito, las inconformidades respecto de posibles violaciones a sus actividades.

El art. 7 dice que las organizaciones de observadores electorales deberán declarar ante la comisión de fiscalización del Consejo General del Instituto Electoral Veracruzano, a más tardar trece días antes de la jornada electoral, el origen, monto y aplicación del financiamiento que obtengan para el desarrollo de sus actividades. Las organizaciones mencionadas y los ciudadanos, en su caso, deberán presentar ante el consejo respectivo un informe de sus actividades dentro de los cinco días siguientes a la conclusión de los cómputos correspondientes. Los informes, juicios, opiniones o conclusiones de los observadores no tendrán efectos jurídicos sobre el proceso electoral y sus resultados.

Si observaciones no tendrán legalidad, legalizar observadores no tiene sentido. fjchain@hotmail.com

miércoles, 16 de mayo de 2007

Jugando a elecciones

Jugando a elecciones
Fco. Javier Chaín Revuelta

Los que quieran jugar a elecciones estatales este año deben conocer el Código Electoral de Veracruz (vigente desde Oct/9/06) El art.4 alega que son derechos de los ciudadanos: Votar y ser votado para ocupar cargos públicos de elección popular; participar en los procedimientos de plebiscito, referendo e iniciativa popular; organizarse para constituir organizaciones políticas y afiliarse libremente a ellas; participar como observadores electorales; estar informados de las actividades que lleven a cabo sus representantes políticos; y las demás que establezcan la Constitución del Estado, este código y las leyes aplicables.

El art. 5, establece las obligaciones: Votar en las elecciones locales, y participar en los procedimientos de plebiscitos y referendos; inscribirse en el padrón electoral en los términos que determine este código; desempeñar los cargos para los que hubiera sido electos; desempeñar gratuitamente las funciones electorales para las que sean designados, salvo las que se realizan profesionalmente y, en consecuencia participar, de manera corresponsable en la preparación, desarrollo y vigilancia del proceso electoral; y los demás que establezcan la Constitución del Estado, este código y las leyes aplicables. Menciona de las autoridades electorales que en el ámbito de su competencia expidan a un ciudadano el nombramiento para desempeñar una función electoral, podrán excusarlo de su cumplimiento únicamente por causa justificada, con base en las pruebas que el ciudadano aporte ante la autoridad que lo haya designado.

El art. 6 dice que es derecho exclusivo de los ciudadanos mexicanos, participar como observadores de los actos de preparación y desarrollo del proceso electoral, en la forma y términos que determine el presente código. La función de los observadores electorales se sujetara a los siguientes criterios generales: La solicitud de registro podrá entregarse en forma individual o a través de la organización a la que los ciudadanos interesados pertenezcan, presentándola ante los consejos municipales, distritales o general según corresponda; sólo se podrá registrar a los ciudadanos que cumplan con los requisitos señalados en este código; los ciudadanos deberán señalar en el escrito de solicitud respectivo sus datos de identificación personal, anexando fotocopia de su credencial de elector, y la manifestación expresa, bajo protesta de decir verdad, de no tener vínculos a partido u organización política; y podrán participar sólo cuando hayan obtenido su registro ante el consejo municipal, distrital o general según corresponda. Los secretarios de los consejos distritales o municipales, en su caso, informaran al secretario ejecutivo de los registros realizados, el cual informara al consejo general del instituto, el número de observadores electorales que actuaran en cada distrito o municipio. Los observadores electorales podrán obtener su registro desde el inicio del proceso electoral correspondiente hasta trece días antes de la jornada electoral, debiendo cumplir con los siguientes requisitos: Ser ciudadano mexicano en pleno goce de sus derechos civiles y políticos; no ser, ni haber sido miembro de dirigencia, de organización política o partido, ni haber desempeñado cargo de elección popular en los últimos tres años anteriores a la elección; y asistir a los cursos de capacitación impartidos por el instituto electoral veracruzano correspondiente. La autoridad electoral, se abstendrá de otorgar la acreditación a los observadores electorales, que no obtenga la capacitación electoral en términos de la fracción anterior. Los observadores también deben abstenerse de algunas cuestiones que, si Alá, el Magnánimo lo dispone, pronto señalaremos.

domingo, 13 de mayo de 2007

Las reglas del juego

Las reglas del juego
Fco. Javier Chaín Revuelta

Como la actual tendencia electoral mexicana es que los tribunales dictaminen y sean quienes a fin de cuentas decidan cual es la persona “legalmente” triunfadora de las elecciones civiles, resulta muy conveniente, que los pocos interesados en elecciones, partidos políticos y candidatos a puestos públicos, no conozcan, ni someramente, el código número 590 expedido por la sexagésima legislatura del congreso del estado “libre y soberano” (así dice) de Veracruz de Ignacio de la LLave. Este código 590 no es otra cosa más las reglas del próximo juego electoral, es decir, es el código electoral para el estado de Veracruz. Su libro 1º trata disposiciones generales, su título 1º disposiciones preliminares y su primer capítulo la naturaleza y objeto de ésta ley de orden público y observancia general.

Lo que el 590 pretende es reglamentar los derechos y obligaciones político-electorales de los ciudadanos del estado; normar la organización, función, derechos, obligaciones y prerrogativas de las organizaciones políticas, así como la función estatal de organizar las elecciones de los integrantes de los poderes legislativo y ejecutivo del estado, de los ayuntamientos, así como de los plebiscitos y referendos. Cómo es menester, también se ocupa el código de reglamentar el sistema de medios de impugnación para “garantizar” la legalidad de los actos y resoluciones electorales; y (no podía faltar) establece las faltas y sanciones en materia electoral. El mismo articulo 2 (de 357 más 10 transitorios) del código 590 nos pone sobre aviso que su aplicación corresponde al Instituto Electoral Veracruzano (IEV), a la Sala Electoral del Tribunal Superior de Justicia (SETSJ) y al Congreso del Estado (CE) en ámbitos de sus respectivas competencias.

Si el lector no es candidato, y es de los pocos ciudadanos interesados en elecciones, tome en cuenta que el artículo 3 de éste código 590 señala que votar en la elecciones, referendos, plebiscitos constituye un derecho y una obligación (si, así dice, lo que no explica es si hay o no sanción, o si sólo es obligación moral) que se ejerce, para integrar los órganos estatales y municipales de elección popular, así como para participar (no se ría) en la formación de leyes, y en la consulta de decisiones (si a usted lo consultan no deje de avisarnos) de interés social en el Estado. Tome en cuenta el ciudadano que para ejercer el voto requiere estar inscrito en el padrón electoral, tener credencial para votar, no estar sujeto a proceso penal por el delito que merezca pena privativa de libertad, desde que se dicte el auto de formal prisión; no estar cumpliendo pena privativa de libertad; no estar sujeto a interdicción judicial; no estar condenado por sentencia ejecutoria a la suspensión o pérdida de los derechos políticos, en tanto no haya rehabilitación; y no estar prófugo de la justicia; desde que se dicte la orden de aprehensión hasta la prescripción de la acción penal.
Si el lector sí es uno de los miles de candidatos y aspira al triunfo, sugerimos no se apure y siga así sin leer el código 590. El camino más seguro y directo es el de hacerse compadre del dueño y de los miembros de la sala electoral, tome en cuenta que en los institutos electorales no saben sumar ni con computadora y la decisión de triunfo se da, como es común, no por votos sino por tribunal resolución. fjchain@hotmail.com

viernes, 30 de marzo de 2007

El Estado represor

El Estado Represor


Fco. Javier Chaín Revuelta

El Estado es una máquina para que una clase reprima a otra, una máquina para el sometimiento a una clase de otras clases, subordinadas. Esta máquina puede presentar diversas formas. El Estado esclavista podía ser una monarquía, una república aristocrática e incluso una república democrática. En realidad, las formas de gobierno variaban extraordinariamente, pero su esencia era siempre la misma: los esclavos no gozaban de ningún derecho y seguían siendo una clase oprimida; no se los consideraba seres humanos. Nos encontramos con lo mismo en el Estado feudal.

El cambio en la forma de explotación trasformó el Estado esclavista en Estado feudal. Esto tuvo una enorme importancia. En la sociedad esclavista, el esclavo no gozaba de ningún derecho y no era considerado un ser humano; en la sociedad feudal, el campesino se hallaba sujeto a la tierra. El principal rasgo de la servidumbre era que a los campesinos (y en aquel tiempo los campesinos constituían la mayoría, pues la población urbana era todavía muy poco desarrollada) se los consideraba sujetos a la tierra: de ahí se deriva este concepto mismo -la servidumbre. El campesino podía trabajar cierto número de días para si mismo en la parcela que le asignaba el señor feudal; los demás días el campesino siervo trabajaba para su señor. Subsistía la esencia de la sociedad de clases: la sociedad se basaba en la explotación de clase. Sólo los propietarios de la tierra gozaban de plenos derechos; los campesinos no tenían ningún derecho. En la práctica su situación no difería mucho de la situación de los esclavos en el Estado esclavista. Sin embargo, se había abierto un camino más amplio para su emancipación, para la emancipación de los campesinos, ya que el campesino siervo no era considerado propiedad directa del señor feudal. Podía trabajar una parte de su tiempo en su propia parcela; podía, por así decirlo, ser, hasta cierto punto, dueño de sí mismo; y al ampliarse las posibilidades de desarrollo del intercambio y de las relaciones comerciales, el sistema feudal se fue desintegrando progresivamente y se fueron ampliando progresivamente las posibilidades de emancipación del campesinado. La sociedad feudal fue siempre más compleja que la sociedad esclavista. Había un importante factor de desarrollo del comercio y la industria, cosa que, incluso en esa época, condujo al capitalismo. El feudalismo predominaba en la Edad Media. Y también aquí diferían las formas del Estado; también aquí encontramos la monarquía y la república, aunque esta última se manifestaba mucho más débilmente. Pero siempre se consideraba al señor feudal como el único gobernante. Los campesinos siervos carecían totalmente de derechos políticos.

Ni bajo la esclavitud ni bajo el feudalismo podía una reducida minoría de personas dominar a la enorme mayoría sin recurrir a la coerción. La historia está llena de constantes intentos de las clases oprimidas por librarse de la opresión. La historia de la esclavitud nos habla de guerras de emancipación de los esclavos que duraron décadas enteras. El nombre de "espartaquistas" –adoptado por el único partido alemán que luchó contra el yugo capitalista- lo adoptaron debido a que Espartaco fue el héroe más destacado de una de las más grandes sublevaciones de esclavos que tuvo lugar hace unos dos mil años. Durante varios años el Imperio romano, que parecía omnipotente y que se apoyaba por entero en la esclavitud, sufrió los golpes y sacudidas de un extenso levantamiento de esclavos, armados y agrupados en un vasto ejército, bajo la dirección de Espartaco, que finalmente fue torturado y asesinado por los propietarios como sigue siendo costumbre.

martes, 27 de marzo de 2007

Aparato de violencia

Aparato de violencia
Fco. Javier Chaín Revuelta


A través de siglos el Estado transitó de formas primitivas de esclavitud al feudalismo y de allí al capitalismo, presentando gran variedad de doctrinas políticas, opiniones y revoluciones. Antes de la división social en clases no existió Estado alguno y ni falta hacía. Pero cuando surge y se afianza la división clasista, también surge y se afianza el Estado. La historia de la humanidad conoce decenas y cientos de países que han pasado o están pasando en la actualidad por la esclavitud, el feudalismo y el capitalismo. En cada uno de ellos, pese a los enormes cambios históricos que han tenido lugar, pese a todas las vicisitudes políticas y a todas las revoluciones relacionadas con este desarrollo de la humanidad y con la transición desde la esclavitud, pasando por el feudalismo, hasta el peor capitalismo ejercido hoy por el violento imperialismo de la globalización representado por el invasor y terrorista gobierno gringo y sus etnolacayos.

El Estado ha sido siempre un aparato creado al margen de la sociedad y consistente en un grupo de personas dedicadas exclusiva o casi exclusivamente o principalmente a gobernar. Los hombres se dividen en gobernados y en especialistas en gobernar, que se colocan por encima de la sociedad y son llamados gobernantes, representantes del Estado. Este aparato, este grupo de personas que gobiernan a otros, se apodera siempre de ciertos medios de coerción, de violencia física, ya sea que esta violencia sobre los hombres se exprese con armas primitivas o modernísimas. Los métodos de violencia cambiaron, pero dondequiera existió un Estado, existió en cada sociedad, un grupo de personas que gobernaban, mandaban, dominaban, y que, para conservar su poder, disponían de un aparato de coerción física, de un aparato de violencia, con las armas que correspondían al nivel técnico de la época dada. Y sólo examinando estos fenómenos generales, preguntándonos por qué no existió ningún Estado cuando no había clases, cuando no había explotadores y explotados, y por que apareció cuando aparecieron las clases; sólo así encontraremos una respuesta definida a la pregunta de cuál es la esencia y la significación del Estado.

El Estado es una máquina para mantener la dominación de una clase sobre otra. Cuando no existían clases en la sociedad, cuando, antes de la época de la esclavitud, los hombres trabajaban en condiciones primitivas de mayor igualdad, en condiciones en que la productividad del trabajo era todavía muy baja y cuando el hombre primitivo apenas podía conseguir con dificultad los medios indispensables para la existencia más tosca y primitiva, entonces no surgió, ni podía surgir, un grupo especial de hombres separados especialmente para gobernar y dominar al resto de la sociedad. Sólo cuando apareció la primera forma de la división de la sociedad en clases, cuando apareció la esclavitud, cuando una clase determinada de hombres, al concentrarse en las formas más rudimentarias del trabajo agrícola, pudo producir cierto excedente, y cuando este excedente no resultó absolutamente necesario para la más mísera existencia del esclavo y pasó a manos del propietario de esclavos, cuando de este modo quedó asegurada la existencia de la clase de los propietarios de esclavos, entonces, para que ésta pudiera afianzarse era necesario que apareciera un Estado. Y apareció el Estado esclavista, un aparato que dio poder a los propietarios de esclavos y les permitió gobernar a los esclavos.

lunes, 26 de marzo de 2007

Cínicos y miserables

Cínicos y miserables
Fco. Javier Chaín Revuelta

Tengamos presente el hecho terrible de padecer un Estado que favorece a cínicos explotadores sometiendo a la de a fuerza grandes mayorías de personas que además de explotadas son acorraladas en degradante miseria. El desarrollo de todas las sociedades humanas a lo largo de miles de años revela cierta regularidad y consecuencia. Tenemos, primero, una sociedad sin clases, la sociedad originaria, patriarcal, primitiva, en la que no existían aristócratas; luego una sociedad basada en la esclavitud, una sociedad esclavista. Todavía hoy en muchos lugares existe la esclavitud y muchas de sus variantes o disfraces crecen aceleradamente. La división en propietarios de esclavos y esclavos fue la primera división de clases importante. El primer grupo no sólo poseía todos los medios de producción -la tierra y las herramientas-, sino que poseía también los hombres.

Esta forma esclavista fue seguida en la historia por otra forma conocida como feudalismo. En la gran mayoría de los países, la esclavitud, en el curso de su desarrollo, evolucionó hacia la servidumbre. La división fundamental de la sociedad era: los terratenientes propietarios de siervos, y los campesinos siervos. Cambió la forma de las relaciones entre los hombres. Los poseedores de esclavos consideraban a los esclavos como su propiedad; la ley confirmaba este concepto y consideraba al esclavo como un objeto que pertenecía íntegramente al propietario de esclavos. Por lo que se refiere al campesino siervo, subsistía la opresión de clase y la dependencia, pero no se consideraba que los campesinos fueran un objeto de propiedad del terrateniente propietario de siervos; éste sólo tenía derecho a apropiarse de su trabajo, a obligarlos a ejecutar ciertos servicios. En la práctica, como se puede apreciar, incluso hoy mismo, la servidumbre no se diferencia en nada de la esclavitud.

Más tarde, con el desarrollo del comercio, la aparición del mercado mundial y el desarrollo de la circulación monetaria, dentro de la sociedad feudal surgió una nueva clase, la clase capitalista. De la mercancía, el intercambio de mercancías y la aparición del poder del dinero, surgió el poder del capital. Durante el siglo XVIII, o mejor dicho desde fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX, estallaron revoluciones en todo el mundo. El feudalismo fue abolido en muchos países. A consecuencia, una forma de sociedad fue remplazada por otra, el feudalismo fue reemplazado por el capitalismo, bajo el cual siguió existiendo la división en clases, así como diversas huellas y supervivencias del régimen de servidumbre, pero fundamentalmente la división en clases asumió una forma diferente.

Los dueños del capital, los dueños de la tierra y los dueños de las fábricas constituían y siguen constituyendo, en todos los países capitalistas, una insignificante minoría de la población, que gobierna totalmente el trabajo de todo el pueblo, y, por consiguiente, gobierna, oprime y explota a toda la masa de trabajadores, la mayoría de los cuales son proletarios, trabajadores asalariados, que se ganan la vida en el proceso de producción, sólo vendiendo su mano de obra, su fuerza de trabajo. Con el paso al capitalismo, los campesinos, que habían sido divididos y oprimidos bajo el feudalismo, se convirtieron, en proletarios, la mayoría como obreros en fábricas, y la minoría se quedó en el campo como seres sometidos por los terratenientes y propietarios de agroindustrias. Ejemplo famoso de explotador campirano es el tal Vicente Fox que incluso la ley le permitió poner todo el aparato del Estado a su particular servicio.

domingo, 25 de marzo de 2007

Si hay violencia no hay poder

Si hay violencia no hay poder
Fco. Javier Chaín Revuelta

Hay relación entre violencia y poder a través de la lucha de clases. Hay relación al conceptualizar al poder como el monopolio de la violencia legítima, es decir, la capacidad de imponer la propia voluntad al comportamiento de otros, el poder considerado como articulador de la violencia. Sin embargo existe la tesis de la filosofía clásica que estipula que donde hay violencia no hay poder.

De ahí surge que ninguna dirección política puede sustituir impunemente al poder por la fuerza y el poder sólo puede surgir de un espacio público no deformado. Un espacio público político sólo puede generar poder legítimo en la medida en que sea expresión de las estructuras de una comunicación no distorsionada. En este marco el poder no está relacionado con la obediencia y el mando sino que por el contrario es la capacidad de actuar concertadamente. El poder es un fin y la violencia un instrumento. El poder no constituye una relación medio-fin, sino que es una acción comunicativa orientada al consenso. En este sentido es que la estructura del poder en sí mismo puede y sobreviene a todas las cosas por lo cual el poder lejos de ser un medio es la verdadera condición que permite a un grupo de personas pensar y actuar en términos de categorías medio-fin.

Por otra parte, el poder para su ejercicio y fundamentalmente para su permanencia necesita legitimidad, la violencia por el contrario puede ser justificable pero nunca legítima. La violencia puede destruir al poder pero de la violencia nunca podrá brotar el poder. Del mismo modo, la violencia puede reemplazar al poder y significar la victoria inmediata a la vez que significar la derrota de los vencedores en el mediano plazo en términos de su permanencia. La violencia es la capacidad de impedir que otros individuos o grupos perciban sus intereses. En este sentido la violencia se encuentra en la adquisición del poder político

Que alguien quiera eliminar calculadamente a otros porque le estorban o porque parecen inconvenientes desde una determinada ideología, estado o tipo de leyes, como hace el verdugo, parece execrable. Si se considera al ser humano como centro del universo y fuente primigenia de libertad, casi como algo sagrado, el homicidio tiene que ser necesariamente algo escandaloso. Ahora bien, como es conocido, el ser humano, fuente de libertad, es también fuente de opresión, para sí mismo y para otros.

Ejecución en frío y asesinatos calculados repelen mente y corazón. Antiguas sociedades se justificaba argumentando razones de estado o religión. Asesinatos pasionales, aunque también repulsivos, parecen reclamar más indulgencia, pues ¿quién es el que en alguna ocasión no ha sido llevado por la furia empleando la violencia, aunque sólo sea en la niñez? La violencia es fuerza muchas veces incontrolable, incluso para los que fríamente la calculan para sus propósitos. El principio es natural, el animal atacado y vivamente molestado, si tiene defensas, no duda en repeler el ataque como puede, aun a costa de la muerte del agresor. Artificial es la violencia institucional aplicada hoy a los derechos del hombre y al mercado, en las imposiciones de multinacionales, de grandes grupos de opinión que se camuflan como empresas de información, de la cibercultura, donde el planeta depende de pocas empresas, así como de los partidos políticos que forman elite al margen de la ciudadanía y tergiversan la voluntad popular por medio de la demagogia. El imperio cree legítima su fuerza, como si fuera el templo de las libertades.